lunes, 24 de noviembre de 2008

España según 'The Economist': 'La fiesta ha terminado'

http://www.elpais.com/articulo/economia/Espana/The/Economist/fiesta/ha/terminado/elpepueco/20081106elpepueco_12/Tes


La prestigiosa publicación económica dedica un número especial a España y su economía


CRISTINA DELGADO - Madrid - 06/11/2008


La fiesta ha terminado. Así se titula el informe especial que la prestigiosa publicación económica británica The Economist ha dedicado a España. "Tan rápido fue el deterioro que Zapatero, que había rechazado en inicio que había una crisis económica, pero interrumpió en agosto sus vacaciones para reunir un gabinete de crisis", comenta en su reportaje inicial, que titula La mañana siguiente. Según ha explicado hoy el responsable del informe que verá la luz el próximo 8 de noviembre, Michael Reid, "después de años de diversión, ahora alguien tiene que pagar la cuenta. Y seguramente no se podrá mantener el nivel de vida de los últimos tiempos".



Para componer este informe, Reid ha pasado una temporada en España y ha entrevistado a grandes personalidades del panorama político, económico y social como el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, varios ministros, dirigentes políticos, empresarios, académicos y otros pensadores. Los ejes centrales que vertebran el cuadernillo de 20 páginas resultantes de la estancia son sencillos: la fiesta de la prosperidad en la que España estaba inmersa ha terminado y el país corre el riesgo de enfrentarse a una recesión profunda. Reid calcula que durará cerca de dos años.

Para salir de la crisis, la devaluación de la moneda, que en otros momentos dio resultados, ahora con el euro no es una posibilidad, así que hay que buscar otras alternativas, que pasan por llevar a cabo reformas estructurales.

Flexibilidad del mercado laboral, una mayor cohesión nacional y destierro de los localismos, el español como estandarte de los negocios y la mejora de la competitividad son algunas de las recetas que ofrece The Economist para salir del hoyo. Entre los puntos fuertes de España con respecto a recesiones anteriores, destaca que las finanzas estatales están más preparadas, existen empresas con fuerte internacionalización y especialización y hay un sector bancario potente y sano. Parafraseando al ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, para The Economist, "no se trata de hacer un nuevo modelo económico, sino de que el viejo modelo sea mejor".

La España de las tres últimas décadas

La publicación repasa la situación de España a través de un recorrido por su evolución, centrado especialmente en los últimos 30 años. Para The Economist, "mucha gente mayor es bajita", por la dura vida de la posguerra. Sin embargo, "los jóvenes españoles son notablemente más altos que sus abuelos". Como ejemplo, pone a Pau Gasol, el jugador de la NBA que mide 2,13 metros. Los nacionalistas están "obsesionados" con sus lenguas y el localismo de muchas regiones ha hecho que se vuelva al caciquismo. Los administrativos de los tribunales superiores "sólo trabajan por las mañanas, pero cobran por todo el día completo" y los españoles, que en plano individual son encantadores, se vuelven "defensivos y poco serviciales" si tienen que atender a clientes. Zapatero es un gran estratega que ha basado su táctica en el flirteo con los nacionalistas y la provocación a la oposición.

Los nacionalismos y la descentralización española son los platos fuertes del informe, a los que dedica el artículo más extenso. ¿Cuánto es suficiente? La transferencia de competencias a los gobiernos regionales ha sido buena para España, pero podría haber ido demasiado lejos, se titula. Para Reid una posible solución al problema de la lucha de competencias e identidades en España sería el federalismo. La recesión, advierte, será una prueba definitiva para el sistema político, y si no se toman las medidas adecuadas, se alargará e impulsará más el paro.

El especial ha sido presentado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por el propio Michael Reid, quien además participó en una mesa redonda centrada en los ejes del informe en la que han participaron Javier Moreno, director del diario EL PAÍS; Borja Bergareche, redactor jefe de internacional de ABC; José Antonio Alonso, director de ICEI; José Varela Ortega, Presidente de la Fundación José Ortega & Gasset y editor de El Imparcial; Luís de Sebastián, catedrático de economía de ESADE y Matías Rodríguez Inciarte, Vicepresidente de Banco Santander.

El sueño de comprar un piso era una pesadilla

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/sueno/comprar/piso/era/pesadilla/elpepusoc/20081122elpepisoc_1/Tes

Excelente artículo de ElPaís de el dia 22 de noviembre.
Comenta los problemas de los hipotecados en la ruleta rusa del euríbor y interesas bajos y los metidos a especuladores comprando segundas residencias esperando venderlas a un precio más alto que el adquirido.
Cultura típicamente establecida en España,USA y Reino Unido


REPORTAJE

El sueño de comprar un piso era una pesadilla

El pinchazo inmobiliario azota las 'sociedades de propietarios' como España, EE UU o Reino Unido - Ahora el alquiler gana terreno porque los ciudadanos no pueden acceder al crédito



LLUÍS PELLICER 22/11/2008


Un carro y una casa. Es lo que ansían los miles de inmigrantes que llegan a Estados Unidos y también los que desembarcan en países con una auténtica cultura de la propiedad como España. No sólo ellos. También lo desean ciudadanos con bajos ingresos que en los últimos años pudieron acceder a la propiedad gracias a la ingeniería financiera basada en condiciones muy laxas para acceder a una hipoteca. El alquiler quedó en el olvido, sólo para colectivos muy concretos: jóvenes, divorciados o recién llegados, que necesitan una vivienda transitoria. Ahora todo ha cambiado. ¿Tendrá esta crisis como efecto secundario el alza de un parque de vivienda más sano, con más alquiler y pisos públicos?


Los ciudadanos de Estados Unidos, España, Irlanda o Reino Unido despiertan del sueño de comprar una vivienda. "Ese sueño era en realidad una pesadilla", ironiza el director del Centro Internacional de Finanzas de Yale, William N. Goetzmann. Durante el auge inmobiliario se alejaron aún más del arrendamiento, la fórmula del pagar por usar, muy asentada en Alemania, Holanda o Francia. La compra permite tener un patrimonio, pero el alquiler deja ahorrar o invertir en formación, negocios u ocio. Un régimen muy asentado en las grandes ciudades europeas que favorece la movilidad laboral. Más de la mitad de su parque de viviendas está en alquiler. España está a años luz de esta proporción. La ciudad con más pisos en arrendamiento es Barcelona, con poco más del 25% de sus viviendas.

La sociedad de propietarios llegó a España mucho antes de que el presidente de EE UU George W. Bush lo convirtiera en objetivo de sus mandatos. El alquiler era la fórmula más usual de las familias españolas en los años treinta y cuarenta. Pero el franquismo se empeñó en crear una cultura de la propiedad. Y lo consiguió. Tanto que todavía hoy perdura. El ex relator de la ONU para Vivienda, Miloon Kothari, que emitió un informe muy duro sobre España, critica la "obsesión por la propiedad de la mayoría de las políticas públicas". "Incluso ahora las ayudas van para quienes poseen", asegura.

El modelo social de George W. Bush iba más allá de la vivienda. Seguía un modelo que ya empleó Reino Unido a principios de los ochenta y que supuso desmantelar parte del parque público de vivienda protegida. Pero la sociedad de propietarios, que empezaba por la vivienda y seguía por la educación o la sanidad, ha terminado siendo un fiasco. El 69,1% de los ciudadanos estadounidenses vivía en un piso en propiedad a comienzos de 2007. Hoy esa proporción ha caído hasta el 67,8%, la mayor bajada en los últimos 20 años, según un estudio del Centro de Estudios para la Vivienda de Harvard.

En los últimos años han sido las minorías, sobre todo latinos y asiáticos, quienes más han comprado. La mitad de ellos el año pasado tenía una casa, pero ahora son los más perjudicados por la crisis de las subprime y muchos deben abandonarla. Ello explica que el mercado de alquiler se esté disparando. El centro de estudios de Harvard había previsto que entre 2005 y 2015 hubiera 1,8 millones más de alquileres, pero la estimación se está quedando corta. A raíz de la crisis financiera ya hay más de 1,5 millones de arriendos.

La propiedad salió de las zonas rurales y se coló en las grandes urbes. "Todas las ciudades de Estados Unidos están viviendo declives dramáticos de precios, entre el 10% y el 20%. California, Florida, Tejas, Nueva York... La vivienda no es la mejor inversión. Es un activo ilíquido, hay que pagar comisiones a un agente, reparar, amortizar deuda e intereses, era un mercado muy inflacionista... Una locura", dice Goetzmann.

La crisis de este modelo social y económico arrancó en EE UU, pero el otro lado del Atlántico también tuvo que despertarse. Sobre todo España, Irlanda y Reino Unido. Éstos son los tres países donde, a juicio del presidente del Instituto de Investigación Económica (Ifo), Hans-Werner Sinn, se hinchó "una burbuja inmobiliaria". Pero en España, además, con otro agravante: su parque de alquiler es exiguo, del 11%, incluyendo las segundas residencias. Si se valoran sólo las principales, la proporción baja hasta el 7,5%, según la consultora Aguirre Newman.

"Comprar no es un sueño, al menos no para todos. Otros países no sólo protegen al propietario, también al inquilino. En Suiza o Alemania, por ejemplo, los alquileres tienen un tope por zonas", asegura Kothari. El que fue relator de la ONU hasta hace unos meses también rechaza desgravaciones o ayudas para la compra, porque sostiene que van directamente al promotor y sirven para subir los precios de los pisos.

España sigue estando en la cola de Europa. Según el Comité Europeo de Coordinación de la Vivienda Social (Cecodhas), sólo el parque de viviendas en alquiler de Hungría es más modesto. En cambio, Italia, Holanda, Suecia o Francia tienen una amplia oferta de arrendamientos. Pero, además, los pisos sociales en alquiler en España sólo llegan al 1%, frente al 35% de Holanda. En el otro extremo está Alemania, donde el 57% de los ciudadanos vive de alquiler.

Reino Unido todavía conserva un mercado de pisos de alquiler amplio a pesar del desmantelamiento que se produjo en la década de los ochenta, bajo el mandato de Margaret Thatcher. Todavía son de alquiler 3 de cada 10 pisos, y las viviendas sociales siguen repartidas por todos los barrios de Londres. Sin embargo, en los últimos años ha vivido un auge de la construcción que ha primado la compra.

Los datos oficiales indican que la demanda de pisos en arrendamiento se ha incrementado un 50% en sólo un año. Las consultoras británicas estiman que alrededor de 1,6 millones de personas de entre 18 y 40 años están alquilando porque no pueden permitirse la adquisición de una vivienda. Y la caída del 15% en los precios que registra la Royal Institution of Chartered Surveyors (RICS), la mayor asociación del sector inmobiliario del mundo, sólo puede dar acceso a la compra, en cambio, a 600.000 personas. El alquiler se antoja como la única solución.

El economista jefe del RICS, Simon Rubinsohn, explica que el auge del alquiler se está produciendo en todo Reino Unido, pero especialmente en Londres. "Los bancos no llegaron a dar préstamos a 50 años como en España, pero sí lo hicieron con condiciones muy relajadas. Bajaron los tipos de interés, pero, además, financiaban el 100% del valor de la vivienda, que ahora está cayendo. Todo esto ha dado un vuelco. Los bancos no quieren riesgos", afirma.

Ahora, España, el antiguo reino del ladrillo, también mira hacia el alquiler. Las compraventas han caído la mitad en un año y el stock de viviendas sin vender ha seguido engrosándose. Ya hay alrededor de 675.000 pisos sin vender, a los que hay que sumar los que adquirieron inversores para revenderlos enseguida. En total se estima que hay entre 1 y 1,5 millones de pisos vacíos.

A la vez que el país se convierte en un cementerio de cemento, miles de ciudadanos se resienten por haber comprado. Lo demuestra el aumento de la morosidad, que hasta septiembre se triplicó. "De momento, las tasas son manejables. El problema nos lo encontraremos cuando suba el paro", afirma Rubinsohn. Las entidades financieras se las ingenian para controlar estas cifras. Y una salida vuelve a ser el alquiler.

Elena Ramos, por ejemplo, era incapaz de pagar la cuota mensual de 1.147 euros de su piso de Vic (Barcelona) que compró por 240.000 euros hace un año. Tiene un sueldo de 900 euros brutos al mes, una pensión de 200 euros de su ex marido y dos hijos a su cargo. Su entidad financiera, Caixa Catalunya, le ofreció la posibilidad de cancelar el préstamo y seguir en el piso con un alquiler de 550 euros. Enseguida aceptó el trato.

Apenas hay estadísticas sobre el mercado de alquiler en España. Sólo alguna comunidad obliga a los propietarios a depositar la fianza que da el arrendatario en las Administraciones y ofrece algún dato. Es el caso de Cataluña, la comunidad donde más caen las ventas. Los contratos de alquiler ya superan a los de compraventa. En el área metropolitana de Barcelona la oferta de pisos de alquiler creció más de un 30%. Y en la capital catalana, el mayor mercado de alquiler de España (uno de cada cuatro pisos está en este régimen), lo hizo un 9%.

Los estudios que las patronales del sector han elaborado en los últimos años indican que sí hay un grupo de personas predispuestas a alquilar. Son sobre todo jóvenes, divorciados, familias monoparentales, inmigrantes o personas que se hallan en situaciones transitorias. Pero la nueva demanda de alquiler despunta por la situación del mercado y no por un cambio de mentalidad.

En España, la mayor oferta está en las grandes ciudades, en especial en Madrid y Barcelona. Sólo Cataluña y la Comunidad de Madrid tienen más de un 10% de sus pisos en alquiler, según un estudio de Aguirre Newman. A la cola están Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana, donde el auge de la construcción fue más intenso.

El director de Investigación de la consultora, Javier García-Mateo, explica que hay un gran stock de pisos y que los ritmos de venta se están alargando mucho. "La cuota hipotecaria es en algunas zonas más alta que el alquiler y no compensa comprar un piso", señala. No es extraño que las grandes inmobiliarias se hayan apuntado al alquiler. De hecho, del informe se desprende que todos los ciudadanos que no podían o no se atrevían a comprar ya optaron por alquilar entre 2000 y 2007. En ese periodo, este régimen subió un modesto 16,5%. Pero ahora son más quienes no pueden permitirse o acceder a un crédito.

Los economistas pronostican que la crisis será mucho más profunda en los países que crecieron a costa del ladrillo. "Lo grave es que en Estados Unidos el ciudadano tenía derecho a que le diesen el crédito. El banco debía concedérselo por fuerza", lamenta el presidente del Ifo, Hans-Werner Sinn. Pero cada crisis, dicen los expertos, es una oportunidad. Y todos los consultados confían en que los ciudadanos elijan el alquiler o nuevas sendas que se están ensayando. Una de ellas, las cooperativas de usuarios, donde el ocupante paga un depósito y luego una renta mensual para vivir en el piso de forma indefinida. Que se deje de "poseer" y se pase a "usar".




El IPC español puede ser negativo en el 2009 por primera vez en 60 años

Curioso,después de ver como la inflación casi llegaba al 5% por el petróleo según nos estaban vendiendo,ahora resulta que va a haber deflación por la bajada del petróleo a 40 dólares el barril,habiendo estado a casi 150 dólares.Yo sigo gastando la misma gasolina,y la gente que vaya a trabajar con coche o trabaje con coche,moto o camión consumirá lo mismo porque sino no trabaja.
No me cuadra una bajada tan radical


Artículo publicado en el periódico
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=564833&idseccio_PK=1009


  1. Con el barril de petróleo rondando los 50 dólares el índice de precios tocará suelo antes del verano
  2. Si el crudo sigue bajando, los analistas esperan entrar en deflación, un escenario peor que el actual




ROSA MARÍA SÁNCHEZ
MADRID
Desde julio, el recorte de la tasa de inflación es tan intenso y desconocido, tanto en España como en la zona euro y en Estados Unidos, que muchos analistas asumen que a mitad del año que viene los índices de precios de consumo (IPC) tendrán tasas negativas. Algunos, no todos, empiezan a pronosticar riesgo de deflación en las economías.
La deflación es un descenso generalizado de precios. Aunque pueda parecer una buena noticia para los consumidores, los teóricos de la economía lo describen como una situación más destructiva que la recesión o la depresión. Hay que irse a 1952 para encontrar una tasa negativa de inflación en la serie de algunos historiadores de la economía.
En julio, la inflación española llegó al 5,3% y en noviembre podría bajar al 2,5%, según ha admitido el Gobierno. La principal explicación está en el petróleo. El mismo factor que incicdió en la escalada de la inflación justifica ahora el recorte (el barril de Brent ha pasado de 147 dólares en julio a 50 ahora).
Santiago Fernández de Lis, de Analistas Financieros Internacionales, pronostica que con el petróleo a 46 dólares (y un tipo de cambio como el actual) la inflación alcanzará "cifras negativas antes del verano", con un mínimo negativo del 1% en julio y una media anual del 0%. "Si el petróleo baja un poco más, hablaremos de deflación", dijo. Y añadió que este sería un escenario "mucho más grave" que el actual.
Las únicas recetas conocidas frente a la deflación son el aumento del gasto público (al que se comprometieron los países de la cumbre de Washington) y el recorte de los tipos. En Europa, el precio oficial del dinero ha pasado en un mes del 4,25% al 3,25% y se espera otro recorte de, al menos 0,5 puntos en diciembre. Muchos analistas ven los tipos en el 1,5% al principio del 2009 y algunos, por debajo del 1%.

EFECTOS POSITIVOS
Hay consenso entre expertos en que si el petróleo se sitúa entre 46 y 48 dólares, el IPC puede arrojar tasas negativas y en que eso es extraordinario en España.
También coinciden en que el nivel más bajo de la inflación se podría dar en julio del 2009, en el peor momento de la recesión en que ha entrado la economía española, según los cálculos del Gobierno. Y eso es algo inédito. La crisis de los noventa se acompañó de tasas de inflación superiores al 4% y de tipos de interés de entre el 10% y el 7,3%.
En lo que no todos los expertos están de acuerdo es en que eso se pueda denominar "deflación", ni en que tener un IPC negativo sea algo malo. Al contrario.
La deflación --define Ángel Laborda, director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros, Funcas-- es un descenso del nivel "general" de precios de todos los bienes y servicios "que produce" una economía, de activos de todos tipo (inmobiliarios y financieros) y de las rentas, salariales y empresariales. El petróleo, principal artífice del recorte del IPC, es un bien importado, no producido en España. Laborda subraya además que el IPC, "es sólo un indicador de la inflación", el que mide los precios de consumo. Pero hay otros. Por eso, en lugar de ver en negativo la posibilidad de tasas negativas en el IPC, lo ve en positivo. "Sería un maná para la economía española", afirma. Permitiría ganancias de poder adquisitivo a los salarios, que unidas a la rebaja de los tipos de interés, las medidas de impulso y la normalización del sector financiero ayudará a salir de la recesión, dice.
"Ni hay, ni se ve que la deflación vaya a ser un acontecimiento con probabilidad importante. No lo veo ni para España, ni para Europa", replica Antoni Espasa, director del Instituto Flores de Lemus, de la Universidad Carlos III. Espasa admite que la inflación puede ser negativa, del 2%, en Estados Unidos y permanecer con ese signo cinco meses, "pero eso no tiene por que llegar a se deflación pues procede, sobre todo, de la energía". Aunque el profesor admite que si la situación económica empeora mucho, la deflación llega de forma súbita. "El peligro de deflación es pequeño, pero no es cero en EEUU", asevera.