miércoles, 27 de mayo de 2009
Su desgravación es para el promotor
El fin de las deducciones fiscales por la vivienda es impopular, pero necesario para cambiar el modelo basado en el ladrillo - España es el país europeo más generoso con la propiedad
LLUÍS PELLICER 27/05/2009
¿Un alivio para las familias o una forma de engrosar los precios de los pisos? El debate para eliminar las deducciones fiscales por la compra de vivienda lleva tiempo sobre la mesa, pero su impopularidad ha frenado siempre su aplicación. La última vez, en 2005, cuando el Gobierno preparaba su reforma fiscal. La recesión y la voluntad de cambiar el modelo productivo español han llevado hoy a poner fin a una medida que, pese a las apariencias, beneficia sobre todo al promotor.
El presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció en el debate sobre el Estado de la nación que suprimirá la desgravación para las rentas que estén por encima de los 24.000 euros a partir de 2011, aunque luego eliminó de la resolución este límite, que se deberá fijar con la modificación de la ley del IRPF. La idea inicial era mantener la deducción tal y como está ahora para las rentas de hasta 17.000 euros; rebajarla progresivamente hasta los 24.000, y a partir de ahí, suprimirla. Dejarían de tener derecho a este beneficio el 36,8% de los declarantes.
En general, cada contribuyente puede restar de su declaración de la renta el 15% de lo que paga cada año en concepto de intereses y amortización de capital de su hipoteca. Con un tope: sólo sobre los primeros 9.015 euros, es decir, un máximo 1.350. Hay quien lo ve como un alivio para el bolsillo del comprador, pero a la vez es un elevado coste para el Estado. El proyecto de presupuestos de este año consigna 4.268 millones como beneficios fiscales por deducción de vivienda habitual en el IRPF. Una partida que sólo superan las reducciones y deducciones por rendimientos del trabajo.
En 2007, el último ejercicio fiscal disponible, las deducciones por compra o rehabilitación de vivienda habitual ascendieron a 5.520 millones de euros. El 15% de la deducción se divide en dos tramos: el estatal (10,05%) y el autonómico (4,95%). De los 5.520 millones, 3.699 correspondían al tramo estatal y 1.821 millones al de las comunidades. La deducción media fue de 904 euros por contribuyente, lo que supone un ahorro de 75 euros mensuales por persona. Con diferencias, porque las rentas de entre 1.500 y 6.000 euros gozaron de un alivio de 730 euros anuales, mientras que las de más de 601.000 euros se dedujeron 1.488.
Las arcas del Estado respirarán, pero no de golpe. El ahorro será gradual, puesto que quienes compren hasta 2011 podrán beneficiarse de las deducciones mientras dure el pago del préstamo, que tiene una vida media de entre 20 y 22 años, según el Instituto Nacional de Estadística.
Ahora bien, ¿la medida favorece cambio de modelo productivo? "El Gobierno no puede cambiarlo tan fácilmente, pero sí eliminar barreras que suponen una distorsión para la economía", asegura el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra, José García-Montalvo. El modelo también depende de dónde se destinan los recursos. Y en España, según García-Montalvo, se está apoyando la compra de la vivienda con una cantidad que ha llegado a rozar el 2% del PIB y que podría destinarse a educación o investigación y desarrollo.
Los detractores de las deducciones fiscales llevan tiempo alertando que las deducciones son ineficaces y prácticamente una ayuda que va directamente al promotor o al propietario del piso. "La medida va en la buena dirección, porque sólo sirve casi para mantener los precios altos. Ahora bien, quizá el momento de aplicarla debería haber sido en época de bonanza, cuando el valor de la vivienda subía, y no ahora, cuando el mercado está cayendo", dice Julio Rodríguez, ex presidente de Banco Hipotecario Español y Caja Granada.
El sector no ve mal eliminar la deducción, pero con muchos matices. El presidente de la patronal APCE, José Manuel Galindo, admite que el incentivo está muy incorporado en el precio, pero opina que no es el momento de quitarlo. "Hubiera sido mejor hacerlo cuando los precios subían, porque se habría absorbido bien. En 2011 va a provocar una subida del precio", asegura. En cambio, el G-14, el lobby que reúne a las grandes inmobiliarias, acepta el punto y final para un sistema universal de deducciones. "No es lo que hemos pedido para incentivar la demanda de vivienda, pero hay que reconocer que puede tener un efecto llamada de aquí a 2011", asegura el presidente del G-14, Pedro Pérez.
En lo que están de acuerdo las patronales es en que la medida no incide, ni debe hacerlo, en el modelo productivo español. El sector de la promoción inmobiliaria supone el 12% del PIB español, frente al 6,7% de la Unión Europea. Galindo sostiene que, tras salir de la crisis, el ladrillo no debe estar tan "sobredimensionado", pero sí ser un puntal de la economía española. Eso sí, con empresas más diversificadas, industriales y avanzadas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y el Fondo Monetario Internacional (FMI) llevan tiempo insistiendo en las distorsiones que provocan los incentivos fiscales para la compra de vivienda, en especial porque prima la propiedad frente al alquiler, lo cual impone barreras a la movilidad geográfica de trabajadores. La OCDE es clara: "Las deducciones deben ser retiradas progresivamente".
El FMI va más allá, y recuerda que este beneficio fiscal "amplía los aumentos del precio de la vivienda", puesto que el vendedor fija los precios en función de la capacidad financiera del comprador para adquirir el piso. Y ahí tienen en cuenta también la deducción fiscal. El anterior relator especial de Vivienda de la ONU, Miloon Kothari, en su primera visita a España también cargó contra los incentivos fiscales a la compra porque consideró que acababan subiendo el precio de los pisos en vez de facilitar el esfuerzo financiero de las familias. "Son una subvención para los promotores", dijo.
España no es el único país de la Unión Europea con desgravaciones fiscales para la compra de vivienda, pero sí es el que más alas le da a esta ayuda. Según un informe del Banco Central Europeo, en la mayoría de Estados los contribuyentes sólo pueden desgravarse un porcentaje de los intereses de la hipoteca, y no del principal. En Holanda, Finlandia o Italia, por ejemplo, el Estado sólo subvenciona los intereses del crédito, es decir, el esfuerzo financiero que hace la familia para adquirir la casa. En Alemania, el propietario sólo puede deducirse de su vivienda si el piso es para destinarlo al mercado de alquiler, y Austria lo limita a la rehabilitación de casas. "Los países con incentivos tratan de subsidiar el tipo de interés, lo que pagas de más al pedir financiación", explica García-Montalvo.
Pero en España la deducción está muy arraigada. Y eso implica que retirarla sea todavía más impopular. "España es un país de propietarios. Y eso se tradujo al principio en un sistema regresivo, en el que podía deducir más quien más ganaba. Desde 1985, cuando acumulábamos unos años de crecimiento muy mediocre, hasta la década de 1990 desgravaba incluso la segunda residencia", explica Julio Rodríguez.
En efecto, el comprador de una vivienda nueva -ya fuera primera, segunda o tercera- pudo deducirse entre 1985 y 1988 el 17% de lo aportado. La medida luego se acotó a segundas residencias y más tarde desapareció. Hoy sólo una comunidad mantiene los incentivos fiscales para la casa de disfrute. En La Rioja, los compradores de una segunda residencia en zonas rurales pueden deducir el 7% de las cantidades invertidas.
Ese arraigo hace que la medida sea arriesgada. El líder del PP, Mariano Rajoy, la calificó de ladrillazo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha avisado de que subirá en un punto el tramo autonómico de la deducción, hasta el 6%. Tampoco la organización de consumidores Facua está de acuerdo que el listón sean sólo 24.000 euros. "No es una segunda residencia, y no vemos mal poder deducirse hasta 9.015 euros", asegura el portavoz de Facua, Rubén Sánchez. En cambio, la Unión de Consumidores de España considera que la medida es "necesaria", puesto que "los incentivos fiscales han sido utilizados para aumentar el precio de la vivienda".
Hay quien ve en la medida una oportunidad para el alquiler, aún muy exiguo. Jaime Sabal, profesor de Finanzas de Esade, opina que las deducciones "no deberían existir" y recuerda que la discriminación entre compra y alquiler carece de sentido. "No soy partidario de ayudar a ningún sector antes que a otro, pero en este caso encima no beneficias al más pobre", explica.
El Ejecutivo quiere aprovechar la reforma para equiparar el alquiler a la compra. Hasta ahora, los inquilinos pueden deducirse el 10,05% de los pagos hasta 9.015 euros si su renta es inferior a 12.000 euros. El Gobierno elevará el listón hasta los 17.000 euros, y luego la base irá descendiendo hasta los 24.000. Es decir, tendrá las mismas condiciones que la compra, a expensas de cómo queden fijados estos topes en la reforma del IRPF.
La desgravación en España por alquiler se introdujo en 2008. Hasta entonces, las únicas deducciones correspondían al tramo autonómico del IRPF, y estaban muy orientadas a colectivos específicos. Ahí lo que fija cada comunidad es muy dispar. Cataluña, Extremadura y Galicia permiten deducir el 10% de las cantidades hasta un tope de 300 euros, mientras que Madrid permite un 20% hasta un máximo de 840. Eso sí, en casi toda la deducción está sujeta a ser joven, estar parado o tener hijos.
Al director del Registro de Economistas Fiscales, Luis del Amo, la medida no le parece mala para "dar salida al sector de la vivienda". Pero recuerda que hay muchas preguntas en el aire: ¿cuánta gente goza de estabilidad laboral y de los ingresos para comprarse un piso? ¿Y cómo estará el mercado de la vivienda en 2011?
Y es que la demanda de vivienda depende de muchos factores, y no sólo de la desgravación: la formación de hogares, que viene muy determinada por las expectativas sobre el mercado laboral; del dinero, barato pero escaso, y el esfuerzo para acceder a una vivienda, que pese a la deducción es todavía alto.
El precio sube
El precio que una familia está dispuesta a pagar por una vivienda viene determinado por el máximo nivel de endeudamiento al que puede hacer frente con sus ingresos y el tipo de interés vigente. Lo subraya el catedrático José García-Montalvo y lo recoge también el Fondo Monetario Internacional. Y eso, asegura el profesor, supone una transferencia de dinero directa del comprador al propietario.
García-Montalvo pone un ejemplo. El señor Martín decide comprar un piso. Gana un salario de 1.523 euros al mes. Aporta el 20% de la entrada y el resto lo paga con un préstamo a 25 años con un tipo de interés del 4%. Algo apurado, decide dedicar el 50% de su renta a la compra de la vivienda, lo que significa que podría hacerse con una de 180.000 euros.
El señor Martín vive en España, por lo que tiene derecho a una deducción del 15% sobre un máximo de 9.015,18 euros. Así que calcula que este dinero lo puede utilizar para comprar una vivienda mejor, manteniendo, eso sí, su intención de destinar el 50% de sus ingresos. Eso significa que ahora puede acceder a un piso de 195.000 euros. Es decir, que la desgravación en este caso supone que puede comprar un piso un 8,3% más caro. Y eso el promotor lo sabe, por lo que la deducción es inflacionista.
Aun así, los promotores dicen que la medida está muy asimilada en los precios, y advierten de que éstos subirán cuando se elimine la desgravación. Algo que niegan la mayoría de los expertos. Dicen que las deducciones han sido perjudiciales porque han ido a subir los precios.
Caja Madrid reconoce que vende pisos con pérdidas
El director de Negocio de Promotores de Caja Madrid, Alberto Manrique Navas, ha respondido hoy a los promotores y ha asegurado que las viviendas que está vendiendo actualmente la entidad para aligerar sus balances se ofrecen en ocasiones a precios inferiores a los que se compraron, con la consecuente pérdida contable, y en peores condiciones de financiación que otros activos procedentes de promociones.
Durante un coloquio durante la Conferencia Inmobiliaria de Madrid 2009, previa al SIMA09, Manrique ha respondido así al presidente de la patronal de los promotores (APCE), José Manuel Galindo, que había apuntado previamente a una posible competencia desleal respecto al sector en este tipo de operaciones. El directivo de Caja Madrid salió así al paso de quienes piensan que la irrupción de bancos y cajas en el negocio inmobiliario, al quedarse con activos a cambio de cancelar créditos, supone una distorsión del mercado ya que pueden ofrecer mejores condiciones de financiación para sus viviendas.
"Hemos sido reacios a comprar activos por política de gestión de balances, pero lo hemos hecho cuando el cliente lo ha pedido", ha dicho antes de añadir: "Los hemos vendido en ocasiones más baratos con una pérdida contable y con condiciones de financiación peores que para los que están en cola de promoción y todavía dicen que hacemos competencia desleal. A veces no entendemos algunos temas".
A este respecto, el presidente de Inmobiliaria Chamartín, Carlos Cutillas, no quiso hablar de competencia desleal, pero manifestó su deseo de que las entidades financieras vendan sus activos inmobiliarios "cuanto antes" y dejen a las empresas del sector "dedicarse a su negocio".
Siete inmobiliarias con 28.694 millones de deuda vuelven a sentarse con la banca
Alberto Ortín - Madrid - 27/05/2009
Las mayores inmobiliarias españolas negocian estos días nuevas condiciones de refinanciación o revisan los planes de negocio entregados a la banca para firmarla. Las compañías no pueden cumplir con los compromisos pactados ante la falta de ingresos.
La situación de la economía española y la del sector inmobiliario en particular hace prácticamente imposible que las compañías de este sector que firmaron acuerdos de refinanciación el pasado año cumplan con los compromisos pactados. Las mayores inmobiliarias españolas, todas cotizadas, negocian con la banca nuevas condiciones de refinanciación y revisan los planes de negocio que presentaron a las entidades financieras para que éstas accedieran a reestructurar su deuda. Las siete empresas -Martinsa Fadesa, Metrovacesa, Colonial, Reyal, Afirma, Realia y Renta Corporación- acumulan una deuda total de 28.694,6 millones.
Martinsa Fadesa, que hace casi un año presentó concurso de acreedores con más de 7.000 millones de deuda, ha entregado un plan de negocio ante el juez del concurso con el visto bueno de los administradores concursales. De momento el plan no cuenta con la adhesión formal de ninguna entidad.
Colonial se comprometió el pasado mes de septiembre ante las entidades a las que debe 7.000 millones a vender sus participaciones en FCC, SFL y Riofisa para refinanciar esa deuda. La compañía no ha podido vender Riofisa, lo que obliga a la inmobiliaria a idear alternativas que permitan reducir su endeudamiento.
Metrovacesa, por su parte, negocia con 40 bancos, liderados por Royal Bank of Scotland, nuevas condiciones de financiación sobre un préstamo de 3.209 millones. La banca está dispuesta a negociar siempre que la inmobiliaria aporte garantías. La compañía, controlada por seis bancos españoles, adeudaba a 31 de marzo 6.130,5 millones.
Por otra parte, Reyal Urbis logró a mediados del pasado año refinanciar 3.000 millones de euros de deuda. La banca accedió a ello pero impuso, entre otras condiciones, que el ratio de endeudamiento financiero en comparación con el GAV (valor de mercado de sus activos) no superarse el 65%. En diciembre ese ratio de la compañía era del 61,5%. Reyal no ha informado en sus últimos resultados trimestrales de cuál es el ratio; este diario ha preguntado a la empresa por ese dato, sin que ésta haya respondido. Ayer el director de negocio promotor de Caja Madrid, Alberto Manrique, dijo en el Salón Inmobiliario de Madrid que la firma presidida por Rafael Santamaría se había puesto en contacto con sus bancos acreedores para comunicarles que no está cumpliendo el plan de negocio pactado en el marco del acuerdo de refinanciación de deuda.
Afirma, la inmobiliaria presidida por Félix Abánades, renovó en junio del pasado año un préstamo logrado en 2006 de 754,2 millones. La banca estableció el cumplimiento de unas obligaciones, entre ellas, como en el caso de Reyal Urbis, un ratio de endeudamiento en comparación con el valor de sus activos. Afirma ha reconocido ya a la CNMV que no cumple el ratio marcado por la banca; las entidades acreedoras han accedido a renunciar al ratio establecido. La empresa prepara un nuevo plan de negocio al tener que revisar a la baja las previsiones para este año.
Realia, por su parte, informó en la presentación de sus últimos resultados trimestrales que espera "alcanzar un acuerdo con varias entidades para incrementar el plazo de la deuda corporativa con vencimiento en 2009, renovándola en su conjunto a mayor plazo". La deuda de Realia a marzo de 2009 era de 2.342,6 millones.
Representantes de Renta Corporación y de la banca acreedora se reunieron ayer para tratar de cerrar la refinanciación del grupo. El 27 de febrero, la compañía firmaba un acuerdo de reestructuración de 500 millones de deuda financiera con 21 entidades. Ese acuerdo contemplaba la venta de activos a bancos o a "quien éstas designen" para cancelar deuda por 380,3 millones en 90 días (que se cumple hoy). Si la firma presidida por Luis Hernández de Cabanyes no ha logrado realizar esa venta, negociará nuevas condiciones.
Una banca de naturaleza distinta a la que firmó
Las entidades financieras que negocian con las principales inmobiliarias españolas la refinanciación de su deuda son conscientes, comentan fuentes del sector, de que la solución del concurso no es conveniente ni para las compañías ni para los propios bancos. Con lo que deben trabajar conjuntamente en la búsqueda de alternativas de negocio que permitan la supervivencia de las empresas. La situación en la mesa de negociación es más compleja en el caso de que en esas conversaciones participen bancos cuyo capital es ahora distinto al que tenían cuando firmaron la refinanciación de la deuda de cada inmobiliaria. En el caso de Colonial fueron Calyon, Eurohypo, Goldman Sachs Internacional y Royal Bank of Scotland las entidades que firmaron un acuerdo de reestructuración de 7.000 millones. De esos bancos, dos han sufrido drásticos cambios en los últimos meses. Commerzbank, propietaria de Eurohypo, debe desprenderse de esta filial para recibir una ayuda del Gobierno alemán de 18.000 millones. El Gobierno británico ha pasado a controlar el 70% de Royal Bank of Scotland, la misma entidad que lidera un préstamo a Metrovacesa de 3.209 millones.
lunes, 11 de mayo de 2009
Las inmobiliarias bajan precios para contener la competencia de la banca
LLUÍS PELLICER - Barcelona - 04/05/2009
La guerra de precios ya no es sólo cosa del gran consumo. También ha llegado al sector inmobiliario. La entrada de cajas y bancos en la venta de viviendas con ofertas que incluyen, además de grandes descuentos, facilidades en la financiación, ha arrastrado a las promotoras a realizar agresivas campañas de descuentos. Metrovacesa se lleva la palma con bajadas de precios que llegan al 55%. O Habitat, en proceso concursal, que publicita recortes del 32%. Pero también otras empresas menos conocidas tratan de deshacerse de su stock con pisos entre un 40% y un 60% más baratos.
Otra vuelta de tuerca. La patronal de las inmobiliarias ha acusado a cajas y bancos de "competencia desleal". No sólo por anunciar a bombo y platillo grandes descuentos sobre el valor de tasación de los pisos que venden, sino especialmente por ofrecer mejores condiciones de financiación para la compra de sus viviendas. Las inmobiliarias han decidido lanzar grandes descuentos, más allá del 20% que dicen estar rebajando ya.
Metrovacesa cerró la semana pasada una campaña en la que había pisos un 55% más baratos. Los descuentos en Madrid eran de hasta el 30%; en Barcelona, del 35%, mientras que en la Comunidad Valenciana y Andalucía iban del 40% al 55%. La inmobiliaria vendió en apenas dos semanas un tercio de las 247 viviendas de la promoción. Fuentes de la compañía explican que no es la primera vez que realizan estas campañas, y agregan que sacaron a la venta los últimos pisos sin vender de sus promociones. Aun así, en la página web había multitud de pisos de la misma promoción.
No sólo siguen esta estrategia las grandes compañías. La consultora Roan se inventó un rastrillo de pisos en su sucursal del paseo de la Castellana. Unas 5.700 personas acudieron allí en cuatro días para interesarse por 500 viviendas en Madrid y la costa mediterránea que estaban en manos de promotores, particulares y entidades financieras. La consultora ha cerrado 184 ventas, pero prevé llegar a las 300. La empresa piensa montar más rastrillos en otras ciudades.
El consejero de la consultora Real Estate Marketing, Jorge Rodríguez, explica que las promotoras concentran ahora su estrategia en el descuento directo. "La incorporación de un nuevo agente [los bancos] ha acelerado el proceso y estamos viendo campañas muy agresivas. Pero, ¿hasta dónde están dispuestos a perder unos y otros?", asegura.
El directivo de una conocida promotora catalana dice que los descuentos dan resultados. "Modestos, pero resultados, si son grandes y sobre todo visibles", afirma. Y agrega que están viendo que el comprador comprueba que no sean un simple reclamo, sino reales.
El grupo Ternum ha captado 1.000 viviendas para sacarlas al mercado con una rebaja sobre el precio final de entre el 35% y el 40%. La única condición es estar separado de la pareja. Durante el primer año, además, el comprador no tiene que pagar nada. Su consejero delegado, Daniel Millán, asegura que están cerrando la incorporación de entre unos 5.000 pisos más a su cartera.
Otra fórmula por la que se decantan los promotores es la de la subasta. Las que celebra la consultora CB Richard Ellis, por ejemplo, cuenta con pisos de empresas y entidades financieras. Más del 70% son de obra nueva, y los descuentos llegan al 45%. "Los promotores están abiertos a los descuentos, pero es complicado que bajen el precio más allá de la deuda que ellos tienen contraída con la banca. Ahí bancos y cajas lo tienen mejor", asegura Emilio Miravet, directivo de la consultora.
España e Irlanda son los países más expuestos a la deflación mientras Alemania, Francia e Italia son "inmunes"
La severidad de la recesión económica en el Viejo Continente provoca un creciente riesgo de deflación para los países europeos, según un informe elaborado por la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's, que cita a España e Irlanda como dos de los miembros de la zona euro más expuestos a esta amenaza, mientras Alemania, Francia o Italia parecen "inmunes".
"Los descensos en el PIB registrados en la segunda mitad del año han continuado en el primer trimestre de 2009 aplazando las esperanzas de un repunte en la actividad a finales de este año", indica el economista jefe de S&P, Jean-Michel Six.
Los consumidores prefieren ahorrar
En este sentido, el economista advierte de que, aunque el actual descenso de la inflación observado en las economías desarrolladas impulsa el poder de compra, los consumidores prefieren ahorrar por lo que han apartado las esperanzas de una recuperación de la demanda doméstica en el corto plazo.
De este modo, la agencia señala que las perspectivas de una recuperación "tan débil" elevan las dudas sobre si la actual "desinflación" podría transformarse en deflación, lo que llevaría a los consumidores a posponer sus decisiones de compra provocando una espiral que agravaría la recesión, al mismo tiempo que se incrementarían los costes del endeudamiento.
No obstante, el informe señala que existen una serie de factores en la zona euro como el bajo nivel de endeudamiento, la relativa rigidez de los salarios nominales y las expectativas positivas de inflación que aún se mantienen en el bloque, que apuntan contra el riesgo de deflación.
Alemania, Francia e Italia, "inmunes"
"Sin embargo, la gravedad de la actual recesión en la zona euro hace mucho más difícil la labor del BCE ya que los países miembros no parecen estar igualmente equipados para resistir las presiones deflacionistas", afirma Six, quien considera que Alemania, Francia e incluso Italia, parecen "inmunes" a un espiral deflacionaria, mientras que "no puede decirse lo mismo de Irlanda y España, donde la recesión probablemente afectará por un periodo mayor de tiempo".
En este sentido, el economista apunta que si se concreta el riesgo de deflación en determinados países de la eurozona, el BCE tendrá más complicado que su homólogo inglés la puesta en marcha de medidas de alivio cuantitativo al no contar con un mercado único de bonos en la zona euro, sino un conjunto de mercados de bonos nacionales denominados en euros.
Las grandes del 'ladrillo' encadenan cuatro meses sin iniciar ni una sola casa
MADRID.- Las grandes inmobiliarias que integran el 'lobby' Grupo G-14 -actualmente formado por trece grandes promotoras- acumulan cuatro meses consecutivos (diciembre de 2008-marzo de 2009) sin iniciar la construcción de una sola vivienda libre, algo que no había pasado nunca antes en estas compañías, según esta asociación.
En cuanto al mes de abril, a pesar de no tener todos los datos, aseguran que "no existe ningún indicio" de que estas empresas hayan puesto en marcha promociones de nuevas viviendas. "No se ha dado ningún elemento que indique que la situación haya cambiado de forma significativa", apuntaron dichas fuentes.
El parón constructor en el sector es consecuencia del frenazo registrado por la venta de pisos (cayó un 32,6%, hasta las 564.464 unidades en 2008, según el Ministerio de Vivienda) y la consiguiente generación de un 'stock' de pisos sin vender (entre 700.000 y un millón de unidades, según las fuentes), además de los problemas de financiación.
Por ello, las distintas patronales inmobiliarias coinciden en dar ya por descontado que en 2009 la construcción de nuevas viviendas no logrará alcanzar siquiera la cota de las 150.000 nuevas viviendas, un mínimo histórico lejos de los récords registrados en años anteriores (con un máximo de casi un millón en 2006, según el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos).
Aseguran que "no existe ningún indicio" de que ninguno de los socios del lobby haya puesto en marcha promociones de nuevas viviendas
La banca y la venta de viviendas
Ante este contexto, y ante las promociones lanzadas por distintos bancos -como el Santander- y cajas -como Caixa de Catalunya- para vender las viviendas que tienen en balance, en muchos casos con descuentos e hipotecas con determinadas ventajas, el G-14 solicita a estas entidades "igualdad de trato" en materia de financiación. Consideran que un cliente que compra un pisos de una inmobiliaria debe tener igual acceso a la financiación que aquellos que optan por adquirirlo en un banco o caja.
El grupo de las grandes inmobiliarias "reconoce que los bancos no están en esa actividad porque esté en sus planes de negocio, sino porque no les queda más remedio". "Los bancos han devenido en inmobiliarias por las dificultades de financiación que atraviesan particulares y empresas y se están viendo obligados a dar salida a sus activos", añadieron dichas fuentes.
Asimismo, las empresas del sector están "convencidas" de que los bancos se retirarán del mercado en el momento en que la situación cambie.
Por ello, y "aunque duela la competencia", el G-14 sólo solicita a los bancos, "de forma razonable", que esas condiciones de financiación que, en algunos casos, se da a quienes compran un activos a los bancos, "sean similares a las que se de a otro ciudadano que compre el piso a una inmobiliaria".
